jueves, 29 de octubre de 2009
Nostalgia y Tristeza
Hace poco, leí en el blog de mi maestra y entrañable amiga Azuflower, un post en donde hablaba de los amigos que se van y si entonces la entendí, porque poco a poco me han ido quitando cachitos de corazón los que han pasado a formar parte de “la mayoría”, como dicen los sabios chinos, hoy vuelvo a sentir esa sensación de pérdida, de nostalgia, que me ha dejado la partida de mi amigo Poncho y eso me ha llevado a hacer un recuento de las pérdidas sufridas. Por años, muchos años, formamos un alegre y hermoso grupo que esperaba ansioso que llegara el sábado para reunirse a jugar cartas; para reírnos a mandíbula batiente con chistoretes, anécdotas y hasta pleitos por las malas jugadas que hacíamos todos. Pero era deliciosa la convivencia, la solidaridad en buenas y malas, el júbilo y la buena predisposición de cada uno de nosotros por pasar un rato verdaderamente placentero. Básicamente fuimos un grupo de catorce o quince personas, aunque unos de repente se iban y llegaban otros; sin embargo, de todos aquellos que formamos tan encantadora pandilla, únicamente quedamos cinco, y eso le causa un gran pesar a mi corazón, aunque sepa que para allá vamos todos. ¡Gracias amadísimos colegas del juego de Birjam, por los hermosos momentos que me dieron y por todo lo que de ustedes aprendí! Siempre los llevaré muy “dentrito” de mi corazón.
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En referencia al "grupo Mundet" que comenta mi mamá, puedo decirles que les aprendí muchas cosas en mi infancia-adolescencia. Cosas que van desde cómo hacer una Cuba Libre de verdad, hasta cómo jugar barajas.
ResponderEliminarCreo que mi afición al fútbol tambiénse acrecentó por aquellos años. Mis tías Loly y Fermina (que le iban al América) me pedían los resultados del fut del sábado por la noche. Tal vez porque les hacía mosca, no lo sé; de cualquier manera yo era chamaco y poco me importaba que me mandaran a la goma. Ahora que soy adulto me vale más...
Total, que en aquellos años era muy feliz preparando tragos. Confieso que ahora lo soy aún más porque me hice de una cantina en la casa.
Más adelante, mi mamá me prestaba su coche y la condición era pasar por ella a casa de mis tíos... todo con tal de traer auto para ir al cine, a la fiesta o con las novias.
Mi vida ha cambiado y ahora soy el chofer de mi hija, soy quien quiere procurar a mi hijo, aunque éste no se deje y soy quien ama a su esposa y planea pasar el resto de su vida con ella; y para empezar, cumplimos los primeros 27 años de noviazgo.
Mi querida Patita, lamento leer esta noticia, espero que tu dolor pase pronto y vuelvas a sonreir y disfrutes a los que quedamos vivos y que te queremos mucho. Besitos,
ResponderEliminarIvoncita dijo:
ResponderEliminarElsita eres divina!!! has tu pagina de facebook... ya está más de moda y la mayoría tenemos face...
Besos, que lindo!
Elena dijo:
ResponderEliminarAmiguita,
Está precioso como todo lo que tu escribes y gracias por compartirlo conmigo
Luisita dijo:
ResponderEliminarHola Peque:
Gracias por compartirme tus pensamientos, está lindo, esta nota es para todos los amigos que se han ido, según entendí, venía otra para Ponchito???.
Un beso
Luisa
mami,como siempre escribes justo para llegar a tocar los sentimientos mas profundos, y al igual q alex yo tambien tengo mi vida llena de recuerdos bellos de esos tiempos en los que se reunian a jugar poker, de ahi aprendi a saber el valor de los amigos y de la familia, porque a pesar de que a veces peleaban siempre se abrazaban al despedirse. Son lamentables las pérdidas de las personas que amas, sobre todo cuando Dios así lo dispone, pero mas lamentable son las pérdidas cuando los vivos nos alejamos por malos entendidos, por eso, por este condnucto los invito a todos a perdonar y a cercarnos a todos aquellos de lo que aprendimos algo y a no llenarnos el corazpon de rencores absurdos, porque nunca sabremos cuando nos tocará irnos de aquí. Besos y abrazos. Mónica
ResponderEliminarHay quienes dicen que la memoria es nuestra más grande y pesada carga... Yo digo, que la memoria es nuestra integridad hecha cuerpo y riqueza. Enhorabuena por esos recuerdos Abe! no se me desanime, aunque en lo personal considero que a veces la melancolía ayuda a reflexionar en nuestros afectos y nuestra actualidad. BESOOOS
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