viernes, 11 de diciembre de 2009
Aquí Saladina, reportándose
Aquí Saladina, reportándose. Han oído ustedes hablar del bacalao? Del chamoi? De las anchoas? Bueno, pues son postres al lado mío, o sea, para salada, su segura servidora. Dejen les cuento que después de haber planeado desde hace tres meses nuestro viaje a Sudamérica, resulta que de pronto, a una semana de distancia, comienzo a enfermarme. Empecé con fiebre y dolor de cuerpo…¡chin! Me dije: ya me dio gripa. Pues para ponerme bien pronto, ahí vamos al hospital y me diagnostican faringitis y aparte me quieren hacer un estudio para saber si no tenía dengue. “¿Tengo alguna sintomatología de dengue? Pregunté a la doctora. “No, me respondió pero hay que estar seguros porque va usted a viajar”. “Aparte hay que hacerle un estudio de sangre para ver cómo está su hemoglobina”. Empecé a sospechar que lo que se proponían era asaltar nuevamente a mi Patito, como la vez pasada que me puse mal y por tenerme ahí aproximadamente veinticuatro horas fueron más de 10,000 chuchulucos. De manera que muy gentilmente rechacé sus propuestas para un @check-up y me quedé con el tratamiento recomendado a base de piquetes. Aparentemente todo iba bien, hicimos nuestro equipaje y nos fuimos a México a celebrar la Navidad (por adela) con mis hijos y nietos, porque viajábamos a Perú el miércoles y ya no los veríamos hasta fin de año. Pues nada, que la noche del domingo empecé a estar mal otra vez, el lunes me dolía todo y ya no podía hablar, motivo por el cual tuvimos que cancelar nuestro viaje tan deseado y planeado. Bien dice el dicho: “Uno propone, Dios dispone y viene el diablo y todo lo descompone”. En mayo, se nos cebó el viaje a Cuba por la canija influenza y ahora por la mugrosa bola…la bola de años que ya se me andan quedando y no quieren pasar…Aquí Saladina, reportándose. Hasta la próxima (si llego, jaja)
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