Día de Gracias
Han transcurrido 365 días de un año más de vida de la humanidad No deseo abrir el almanaque de los sucesos violentos que han llenado de sangre y vergüenza a un mundo que se me antoja en decadencia. Quiero olvidar la barbarie universal y concentrarme en hacer un recuento de todas y cada una de las bendiciones con las que Dios me ha colmado. Y agradecer…agradecer…y volver a agradecer cada minuto vivido, cada migaja de pan que me ha permitido llevarme a la boca, cada gota de agua que ha saciado mi sed, el cálido techo con que me cobija, el reflejo de su amor en la belleza de los paisajes que nos alegran cada día y muy especialmente, agradecerle desde el fondo de mi alma el haber bendecido mi vida con mis tres maravillosos hijos, Alex, Mónica y Luisa y mis cinco amados nietos. Y por si esto fuera poco, en el otoño de mi vida, haberme obsequiado con un ángel que vela por mi, que trata siempre de complacer mis pequeños caprichos; con el que comparto secretos que no he compartido con nadie; que aún siendo diametralmente opuestos en gustos y géneros hemos sido capaces de formar un hogar, armonioso y tranquilo. Por todo lo cual, hoy me hincaré ante El y no le pediré nada, únicamente le agradeceré un año más de vida.
jueves, 31 de diciembre de 2009
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