martes, 6 de octubre de 2009

Quiero Abrazarte Tanto!

En días pasados, hablando con mi nieto, le comentaba la importancia que tiene para el ser humano el sentir diariamente un par de abrazos. Él es muy joven, su mirada es de lo más dulce, con esas largas pestañas negras y rizadas. Si bien es afectuoso, no es abrazador…Creo que salió a su papá. No se les da la espontaneidad de expresar con un abrazo o un beso el afecto que guardan en su corazón. También creo que no es privativo solamente de ellos esa falta de comunicación corporal, me he dado cuenta que la mayoría de los hombres adolecen de ese sentimiento de efusión. ¿Será que temen mostrar sus emociones? O será que nadie les ha hablado de la excelente terapia que es un buen abrazo; o quizá no les afecte la parvedad de tibieza. Y es que en ese sentido somos tan diferentes hombres y mujeres. Nosotras somos cálidas por naturaleza: primero, porque fuimos engendradas dentro del calorcillo de un amoroso útero y, segundo, porque a nuestra vez, engendramos, cuidamos y damos vida a la humanidad, entonces intrínsecamente amamos, abrazamos y besamos, porque esa es nuestra esencia. Pues volviendo a mi amado nieto, le dije: ¡ Qué bien que nos veremos el sábado, porque así podré darte muchos abrazos, que a mí me hace falta darte! ¡ No hay nada mejor que un delicioso y apretado abrazo para empezar el día!