Día de Gracias
Han transcurrido 365 días de un año más de vida de la humanidad No deseo abrir el almanaque de los sucesos violentos que han llenado de sangre y vergüenza a un mundo que se me antoja en decadencia. Quiero olvidar la barbarie universal y concentrarme en hacer un recuento de todas y cada una de las bendiciones con las que Dios me ha colmado. Y agradecer…agradecer…y volver a agradecer cada minuto vivido, cada migaja de pan que me ha permitido llevarme a la boca, cada gota de agua que ha saciado mi sed, el cálido techo con que me cobija, el reflejo de su amor en la belleza de los paisajes que nos alegran cada día y muy especialmente, agradecerle desde el fondo de mi alma el haber bendecido mi vida con mis tres maravillosos hijos, Alex, Mónica y Luisa y mis cinco amados nietos. Y por si esto fuera poco, en el otoño de mi vida, haberme obsequiado con un ángel que vela por mi, que trata siempre de complacer mis pequeños caprichos; con el que comparto secretos que no he compartido con nadie; que aún siendo diametralmente opuestos en gustos y géneros hemos sido capaces de formar un hogar, armonioso y tranquilo. Por todo lo cual, hoy me hincaré ante El y no le pediré nada, únicamente le agradeceré un año más de vida.
jueves, 31 de diciembre de 2009
viernes, 11 de diciembre de 2009
Aquí Saladina, reportándose
Aquí Saladina, reportándose. Han oído ustedes hablar del bacalao? Del chamoi? De las anchoas? Bueno, pues son postres al lado mío, o sea, para salada, su segura servidora. Dejen les cuento que después de haber planeado desde hace tres meses nuestro viaje a Sudamérica, resulta que de pronto, a una semana de distancia, comienzo a enfermarme. Empecé con fiebre y dolor de cuerpo…¡chin! Me dije: ya me dio gripa. Pues para ponerme bien pronto, ahí vamos al hospital y me diagnostican faringitis y aparte me quieren hacer un estudio para saber si no tenía dengue. “¿Tengo alguna sintomatología de dengue? Pregunté a la doctora. “No, me respondió pero hay que estar seguros porque va usted a viajar”. “Aparte hay que hacerle un estudio de sangre para ver cómo está su hemoglobina”. Empecé a sospechar que lo que se proponían era asaltar nuevamente a mi Patito, como la vez pasada que me puse mal y por tenerme ahí aproximadamente veinticuatro horas fueron más de 10,000 chuchulucos. De manera que muy gentilmente rechacé sus propuestas para un @check-up y me quedé con el tratamiento recomendado a base de piquetes. Aparentemente todo iba bien, hicimos nuestro equipaje y nos fuimos a México a celebrar la Navidad (por adela) con mis hijos y nietos, porque viajábamos a Perú el miércoles y ya no los veríamos hasta fin de año. Pues nada, que la noche del domingo empecé a estar mal otra vez, el lunes me dolía todo y ya no podía hablar, motivo por el cual tuvimos que cancelar nuestro viaje tan deseado y planeado. Bien dice el dicho: “Uno propone, Dios dispone y viene el diablo y todo lo descompone”. En mayo, se nos cebó el viaje a Cuba por la canija influenza y ahora por la mugrosa bola…la bola de años que ya se me andan quedando y no quieren pasar…Aquí Saladina, reportándose. Hasta la próxima (si llego, jaja)
lunes, 16 de noviembre de 2009
Reconocimiento a Lucy
Nuevamente mi espíritu se regodea al referirme a una de mis nietas y es que no existe mejor tema para una abuela, que las vivencias, logros y alegrías o tristezas de los hijos pequeñitos que vienen a ser sus nietos. En esta ocasión, se trata de Lucy, quien por su esfuerzo y dedicación ha logrado que le otorguen una beca económica que le será de gran ayuda para la compra del material que en su área se requiere. Ella estudia el último año de bachillerato en el CEDART DIEGO RIVERA, que es una preparatoria que pertenece al INBA, en donde, además de las materias regulares, llevan danza, actuación, teatro y artes plásticas, que es, precisamente la materia que ha despertado en Lucy el deseo de estudiar la carrera universitaria de restauración de arte en el CNA, para lo cual, una vez concluido su bachillerato, deberá presentar su examen de admisión. De antemano sé que si de ella depende, lo va a lograr, porque es una niña brillante y muy inteligente; y hago mención a esto, porque muchas veces, no depende del alumno, sino de los espacios disponibles en las universidades oficiales. Mi niña hermosa, te felicito por este nuevo logro y te auguro el mayor éxito en tu examen.
jueves, 29 de octubre de 2009
Nostalgia y Tristeza
Hace poco, leí en el blog de mi maestra y entrañable amiga Azuflower, un post en donde hablaba de los amigos que se van y si entonces la entendí, porque poco a poco me han ido quitando cachitos de corazón los que han pasado a formar parte de “la mayoría”, como dicen los sabios chinos, hoy vuelvo a sentir esa sensación de pérdida, de nostalgia, que me ha dejado la partida de mi amigo Poncho y eso me ha llevado a hacer un recuento de las pérdidas sufridas. Por años, muchos años, formamos un alegre y hermoso grupo que esperaba ansioso que llegara el sábado para reunirse a jugar cartas; para reírnos a mandíbula batiente con chistoretes, anécdotas y hasta pleitos por las malas jugadas que hacíamos todos. Pero era deliciosa la convivencia, la solidaridad en buenas y malas, el júbilo y la buena predisposición de cada uno de nosotros por pasar un rato verdaderamente placentero. Básicamente fuimos un grupo de catorce o quince personas, aunque unos de repente se iban y llegaban otros; sin embargo, de todos aquellos que formamos tan encantadora pandilla, únicamente quedamos cinco, y eso le causa un gran pesar a mi corazón, aunque sepa que para allá vamos todos. ¡Gracias amadísimos colegas del juego de Birjam, por los hermosos momentos que me dieron y por todo lo que de ustedes aprendí! Siempre los llevaré muy “dentrito” de mi corazón.
lunes, 12 de octubre de 2009
Pato cumplió setenta y ocho octubres
Estoy absoluta y totalmente segura que no existe mayor satisfacción, recocijo y placer que el de hacer feliz a la gente y si se trata del hombre que has elegido para recorrer el camino que queda por andar, pues con mayor razón lo disfrutas. Aún estaba oscuro cuando escuché que Pato se levantó. Es tan común que madrugue que no se me hizo raro, pero sí me levanté como resorte para ponerle las mañanitas y darle un regalo por su cumpleaños. Pedro Infante me hizo el favor de acompañarme porque creo que son "Las Mañanitas" que más me gustan, aparte, eran las que más le gustaban a mi mami, ya que según ella, él era su novio. Bueno, pues esta serenata fue un tanto cuanto sui generis, porque en vez de cantarle en la ventana, le cantamos afuera de la puerta del baño y es que únicamente se trataba de una breve escala técnica dado que apenas eran de cuatro de la madrugada. ¡Y yo que pensé que ya era hora de levantarse! De cualquier manera se trataba de festejarlo y de recordarle cuan afortunado es en tener a tantas personas que lo aman y que lo respetan, de modo que me di a la tarea de organizarle una pequeña comida a la que asistieron nuestros hijos y amigos, quienes con canciones, abrazos y un hermoso calor humano le hicimos pasar un maravilloso día, muy distinto a los otros 364 de sus "no cumpleaños".
martes, 6 de octubre de 2009
Quiero Abrazarte Tanto!
En días pasados, hablando con mi nieto, le comentaba la importancia que tiene para el ser humano el sentir diariamente un par de abrazos. Él es muy joven, su mirada es de lo más dulce, con esas largas pestañas negras y rizadas. Si bien es afectuoso, no es abrazador…Creo que salió a su papá. No se les da la espontaneidad de expresar con un abrazo o un beso el afecto que guardan en su corazón. También creo que no es privativo solamente de ellos esa falta de comunicación corporal, me he dado cuenta que la mayoría de los hombres adolecen de ese sentimiento de efusión. ¿Será que temen mostrar sus emociones? O será que nadie les ha hablado de la excelente terapia que es un buen abrazo; o quizá no les afecte la parvedad de tibieza. Y es que en ese sentido somos tan diferentes hombres y mujeres. Nosotras somos cálidas por naturaleza: primero, porque fuimos engendradas dentro del calorcillo de un amoroso útero y, segundo, porque a nuestra vez, engendramos, cuidamos y damos vida a la humanidad, entonces intrínsecamente amamos, abrazamos y besamos, porque esa es nuestra esencia. Pues volviendo a mi amado nieto, le dije: ¡ Qué bien que nos veremos el sábado, porque así podré darte muchos abrazos, que a mí me hace falta darte! ¡ No hay nada mejor que un delicioso y apretado abrazo para empezar el día!
martes, 29 de septiembre de 2009
Me quito el sombrero y me pongo de pie
En días pasados llegó a mi correo el relato de una amiga muy querida para mi, a quien por cierto he pedido su autorización para publicarlo, referente al maratón de Montreal en el que acaba de participar. Independientemente de que no cualquiera se atreve a tal hazaña y, más aún, logra llegar a la meta, quiero hacer mención al esfuerzo y valor extraordinarios de mi queridísima amiguita, dado que por desventura ella sufre de una espantosa enfermedad degenerativa, muy poco conocida, llamada Huntington, por lo que obviamente es mucho más meritorio cualquier resultado obtenido. Sin más preámbulos, les comparto su narración, para que ustedes corran con ella, se agoten con ella, lloren con ella y triunfen con ella. ¡Mi Vero adorada, mil gracias por este regalo de vida!
Hola,
Comienzo por dar las gracias a cada uno de ustedes, porque representan en mi vida una bendición... Gracias.
¿Como me fue? Dios!!! Uno pensaría que con la experiencia que uno va teniendo las cosas son mas manejables, pero definitivamente un maratón no funciona así. En mi caso tuve, como saben los que corren, un mes antes de sensibilidades expuestas, es tanto el cansancio, es tanto el agobio, ¡me darán la visa? que?? a ti no te la dieron? ¡por que? las pequeñas cosas son grandes cuando te sientes vulnerable y las grandes son muy pesadas, mas pesadas de lo usual.
Una semana antes del maratón, Gaby una mujer increíble amiga mía murió, su muerte me pegó muy duro y mi mamá trato de suicidarse el domingo; mi hijo tuvo calentura esa noche y no dormimos, otros asuntos más me alteraron y al día siguiente me fui a Montreal con el alma afligida, mi corazón quería saber que mi mamá despertaría antes de mi partida y gracias a Dios así fue.
Desde el martes me dio migraña, llegamos a Montreal, felices amigos, ansiosos compartiendo sueños, miedo, angustia, emoción, migraña, migraña y mas migraña; la temperatura amenazaba alta, la ciudad bella, tres años consecutivos de ir a Canadá, no lo hubiera imaginado así.
El Domingo a las 4 de la mañana, el despertador sonó para alistarnos. Mi cabeza está bien, ¡uf, si correré el maratón! Vaselina, curitas, gatorade, bagel con mermelada, un plátano ¡listos? que me falta? huy qué frio hace, qué viento, pero ¿no iba a hacer calor? que pasa? está lloviendo? cuánto falta? en donde? quien corre maratón completo? ¡Otra vez al baño?¡que mi ipod no tiene batería? No puede ser, que voy a hacer ahora!! Sin música no puedo dar un paso. 9:15am, 3,2,1....sonó un balazo de salida. La carrera... los primeros 21 kilómetros estuvieron de maravilla, corrí por el grand prix Jaques Villenueve, después por el puente Jaques Cartier y ver esa vista y estar ahí... Dios Mío..Tan emocionante. El aire soplaba secando el sudor, el frio no se siente, este ambiente está genial. Gracias Dios mío eres tan considerado conmigo, tan generoso, como dice Jorge Torres (Reconocido Sabio maratonista) somos un grupo de personas muy afortunadas...¡ Wow, pero que emoción, llevo 21k sin Ipod... encenderé el MP3 para que me acompañe el ultimo trayecto... ahora si, aquí empieza lo bueno, pero qué música es esta? No puede ser, pura cosa romántica! Dios mío, adelanta este aparato a algo que me sirva.. ¿Qué onda Romy, como vas? yo genial.. Un baño… no hay gatorade? Agua y ésto es como si fuera Gatorade? Dios mío qué calor… ¿donde habrá un maple enorme que me cubra la cabeza?... ¿a qué hora fue la ultima vez que me tome el shot? ya me hice bolas… ¿más arándanos? se me acabaron los shots? ¡cuánto tiempo hice el año pasado 5:30 y me desmaye a la meta.. ahora no será así, pensaba mientras las subidas de la carrera aumentaban.. ¿cuántas subidas serán? Pero si vine a Montreal no a San Francisco, solo les falta que nos metan a correr por el Mont Royale..¡¿Otra vez al baño?, ¡en qué kilómetro estoy? Por qué tantas indicaciones diferentes, si leo el verde estoy en el 20 o me faltan 20k y si leo el amarillo y si leo el rojo? donde está el rojo? ¡Cuánto me faltaaaaa? Otra subida por Notre Dame va por St Catherine y luego la subida de la calle Cherrye, una grosería, si hay subidas debería de haber bajadas. ¿ Por qué no hay tantas bajadas como subidas? mis rodillas, me duelen mis rodillas...vamos hacia la meta.. que fastidio esta música es para divertirte de otra manera no para.... 1, 2, 3, 4, 5 líneas azules en el pavimento… las camino, 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10, las corro y luego 5 camino y luego las corro y si aumento el numero y sigo con las cinco que caminé? ya pasé la indicación de los kilómetros? donde está el rojo? no lo vi? una subida más? en qué kilometro estoy? subo y a la derecha miro imponente y grandioso el estadio Olímpico, enorme, ya debe estar a media cuadra, mira el tamaño... ¡que belleza, yo cruzar estoy a nada ya no falta nada? que qué? el letrero rojo decía 37k ¡Me faltan 5k 195 metros? Ahí comencé a llorar, me sentí como un plátano sin cascara corriendo un maratón, aplastada a cada paso, que no podía respirar del moco, que no podía ceder a volver a caminar los últimos kilómetros, como lo hice el año anterior, las lágrimas no me dejaban ver el camino, era todo tan borroso, tan difícil, y las lagrimas seguían y no podía parar de llorar. No se qué pensaría la gente, que estaba yo loca y si así lo pensaron, de verdad que no me es nuevo en la vida. Pero no podía detener la emoción, no podía contener el grito de absurdo que a veces pinta la vida, no podía dejar de pensar que hay gente que uno carga y que no vale que uno haga ese esfuerzo, que hay gente liviana que agrada a nuestro paso, que hay gente que uno nunca ve, pero se vuelven confidentes y amigos entrañables, que hay gente que uno debe ya dejar partir aunque los ame uno eternamente, que hay lazos que no se rompen aunque existan silencios, que hay solo un momento de vivir y de gozar a nuestros padres, que no hay tiempo, que no hay tiempo para perder, que el tiempo que yo quería hacer no lo hice, que me siento como plátano sin cáscara corriendo, hecha puré... Y así entré al Estadio Olímpico. Pau, una amiga que me vio llorando, corrió unos metros conmigo, vamos Vero decía, ya falta poco y yo no podía dejar de llorar; al entrar al estadio pensé en mi mamá y dije: “va por ti mamita”. Corrí con una gran cantidad de aplausos al entrar y entré a la meta mientras una voz decía: Verónica Ruiz Moreno from Mexico!!! Hice 5:04 o algo así. Entré a la meta y recibí la medalla y casi me vuelvo a desmayar, pero mi necedad me hizo no hacerlo, no me volvería a caer, y lloré y lloré y lloré por 20 minutos más, no podía parar.
El Maratón de Chicago fue extremo porque corrimos a unas temperaturas intensas y hasta muertos hubo. En el Maratón de Toronto me deshidrate y me desmaye al final. El Maratón de Montreal, por Dios que no tuvo madre, me enfrentó a mis fantasmas, a ver el tiempo, a verme a mi misma, jajajaja y no tuve mas que llorar.
BESOS
LOS AMO
Vero Ruiz
Hola,
Comienzo por dar las gracias a cada uno de ustedes, porque representan en mi vida una bendición... Gracias.
¿Como me fue? Dios!!! Uno pensaría que con la experiencia que uno va teniendo las cosas son mas manejables, pero definitivamente un maratón no funciona así. En mi caso tuve, como saben los que corren, un mes antes de sensibilidades expuestas, es tanto el cansancio, es tanto el agobio, ¡me darán la visa? que?? a ti no te la dieron? ¡por que? las pequeñas cosas son grandes cuando te sientes vulnerable y las grandes son muy pesadas, mas pesadas de lo usual.
Una semana antes del maratón, Gaby una mujer increíble amiga mía murió, su muerte me pegó muy duro y mi mamá trato de suicidarse el domingo; mi hijo tuvo calentura esa noche y no dormimos, otros asuntos más me alteraron y al día siguiente me fui a Montreal con el alma afligida, mi corazón quería saber que mi mamá despertaría antes de mi partida y gracias a Dios así fue.
Desde el martes me dio migraña, llegamos a Montreal, felices amigos, ansiosos compartiendo sueños, miedo, angustia, emoción, migraña, migraña y mas migraña; la temperatura amenazaba alta, la ciudad bella, tres años consecutivos de ir a Canadá, no lo hubiera imaginado así.
El Domingo a las 4 de la mañana, el despertador sonó para alistarnos. Mi cabeza está bien, ¡uf, si correré el maratón! Vaselina, curitas, gatorade, bagel con mermelada, un plátano ¡listos? que me falta? huy qué frio hace, qué viento, pero ¿no iba a hacer calor? que pasa? está lloviendo? cuánto falta? en donde? quien corre maratón completo? ¡Otra vez al baño?¡que mi ipod no tiene batería? No puede ser, que voy a hacer ahora!! Sin música no puedo dar un paso. 9:15am, 3,2,1....sonó un balazo de salida. La carrera... los primeros 21 kilómetros estuvieron de maravilla, corrí por el grand prix Jaques Villenueve, después por el puente Jaques Cartier y ver esa vista y estar ahí... Dios Mío..Tan emocionante. El aire soplaba secando el sudor, el frio no se siente, este ambiente está genial. Gracias Dios mío eres tan considerado conmigo, tan generoso, como dice Jorge Torres (Reconocido Sabio maratonista) somos un grupo de personas muy afortunadas...¡ Wow, pero que emoción, llevo 21k sin Ipod... encenderé el MP3 para que me acompañe el ultimo trayecto... ahora si, aquí empieza lo bueno, pero qué música es esta? No puede ser, pura cosa romántica! Dios mío, adelanta este aparato a algo que me sirva.. ¿Qué onda Romy, como vas? yo genial.. Un baño… no hay gatorade? Agua y ésto es como si fuera Gatorade? Dios mío qué calor… ¿donde habrá un maple enorme que me cubra la cabeza?... ¿a qué hora fue la ultima vez que me tome el shot? ya me hice bolas… ¿más arándanos? se me acabaron los shots? ¡cuánto tiempo hice el año pasado 5:30 y me desmaye a la meta.. ahora no será así, pensaba mientras las subidas de la carrera aumentaban.. ¿cuántas subidas serán? Pero si vine a Montreal no a San Francisco, solo les falta que nos metan a correr por el Mont Royale..¡¿Otra vez al baño?, ¡en qué kilómetro estoy? Por qué tantas indicaciones diferentes, si leo el verde estoy en el 20 o me faltan 20k y si leo el amarillo y si leo el rojo? donde está el rojo? ¡Cuánto me faltaaaaa? Otra subida por Notre Dame va por St Catherine y luego la subida de la calle Cherrye, una grosería, si hay subidas debería de haber bajadas. ¿ Por qué no hay tantas bajadas como subidas? mis rodillas, me duelen mis rodillas...vamos hacia la meta.. que fastidio esta música es para divertirte de otra manera no para.... 1, 2, 3, 4, 5 líneas azules en el pavimento… las camino, 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10, las corro y luego 5 camino y luego las corro y si aumento el numero y sigo con las cinco que caminé? ya pasé la indicación de los kilómetros? donde está el rojo? no lo vi? una subida más? en qué kilometro estoy? subo y a la derecha miro imponente y grandioso el estadio Olímpico, enorme, ya debe estar a media cuadra, mira el tamaño... ¡que belleza, yo cruzar estoy a nada ya no falta nada? que qué? el letrero rojo decía 37k ¡Me faltan 5k 195 metros? Ahí comencé a llorar, me sentí como un plátano sin cascara corriendo un maratón, aplastada a cada paso, que no podía respirar del moco, que no podía ceder a volver a caminar los últimos kilómetros, como lo hice el año anterior, las lágrimas no me dejaban ver el camino, era todo tan borroso, tan difícil, y las lagrimas seguían y no podía parar de llorar. No se qué pensaría la gente, que estaba yo loca y si así lo pensaron, de verdad que no me es nuevo en la vida. Pero no podía detener la emoción, no podía contener el grito de absurdo que a veces pinta la vida, no podía dejar de pensar que hay gente que uno carga y que no vale que uno haga ese esfuerzo, que hay gente liviana que agrada a nuestro paso, que hay gente que uno nunca ve, pero se vuelven confidentes y amigos entrañables, que hay gente que uno debe ya dejar partir aunque los ame uno eternamente, que hay lazos que no se rompen aunque existan silencios, que hay solo un momento de vivir y de gozar a nuestros padres, que no hay tiempo, que no hay tiempo para perder, que el tiempo que yo quería hacer no lo hice, que me siento como plátano sin cáscara corriendo, hecha puré... Y así entré al Estadio Olímpico. Pau, una amiga que me vio llorando, corrió unos metros conmigo, vamos Vero decía, ya falta poco y yo no podía dejar de llorar; al entrar al estadio pensé en mi mamá y dije: “va por ti mamita”. Corrí con una gran cantidad de aplausos al entrar y entré a la meta mientras una voz decía: Verónica Ruiz Moreno from Mexico!!! Hice 5:04 o algo así. Entré a la meta y recibí la medalla y casi me vuelvo a desmayar, pero mi necedad me hizo no hacerlo, no me volvería a caer, y lloré y lloré y lloré por 20 minutos más, no podía parar.
El Maratón de Chicago fue extremo porque corrimos a unas temperaturas intensas y hasta muertos hubo. En el Maratón de Toronto me deshidrate y me desmaye al final. El Maratón de Montreal, por Dios que no tuvo madre, me enfrentó a mis fantasmas, a ver el tiempo, a verme a mi misma, jajajaja y no tuve mas que llorar.
BESOS
LOS AMO
Vero Ruiz
lunes, 28 de septiembre de 2009
Cómo me satisface aprender
Aunque ustedes no lo crean, la creación de este blog ha sido un reto para mi. A esta edad, todo se me antoja dificilííííísimo y tratándose de cibernética, con mucha mayor razón; sin embargo, soy feliz viviendo en esta maravillosa era casi mágica. Por supuesto que he molestado a mi pobre hija un millón de veces para que me vaya guiando a través del chat; también le pico por todos lados y hasta he perdido información, pero finalmente, creo que he logrado mi objetivo: abrir este espacio para explayarme cuando tenga ganas de decir cosas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)